7 cosas que recordarás si usaste cámaras de rollo

Fuente: Photo, Coyot, 2017, Pixabay

¿Recuerdas todo el ritual que se llevaba a cabo al poseer una cámara de rollo?

Nuestros amigos de UnoCero nos compartieron este viaje al pasado, a aquellos viejos tiempos que ya quedaron en el olvido, de hecho, el 22 de junio se cumplirán 10 años desde la última vez que fue puesta a la venta la película Kodachrome en el mercado, pero siempre quedarán las memorias de todo lo que vivimos en torno a la fotografía análoga.

Y aunque ahora basta con sacar un dispositivo de nuestro bolsillo y abrir la cámara para tomar una foto y compartirla, hay ciertos momentos nostálgicos que extrañamos de la fotografía de antes y que queremos recordar con ustedes a continuación.

No podías ver el resultado

Todos se preparaban para posar y tener una increíble fotografía, pero era imposible saber cómo había salido. Si alguien aparecía con los ojos cerrados, nunca más iba a tener la oportunidad de repetir un mejor gesto y olvídate de usar aplicaciones para retocar las fotos y quitarles el efecto de ojos rojos.

La emoción de ver tus fotos era inigualable


Una vez que el rollo llegaba a su fin, el siguiente paso era acudir a un centro de revelado para que las fotografías para imprimir las fotos. A veces podían pasar días o semanas para ver los resultados y cuando ese día llegaba, era una de las mejores sensaciones pues volvías a vivir tus viajes, fiestas y eventos importantes.

Los álbumes familiares estaban a la orden del día

Las generaciones pasadas solían recolectar sus fotografías favoritas para ordenarlas en un álbum. Había un álbum para el hijo más pequeño, para el mayor o para la familia completa. Seguramente tus abuelos aún los conservan. ¿Qué pasa ahora? Nuestros recuerdos se pierden en la capacidad de memoria que tiene nuestro celular o en las recopilaciones digitales que nadie ve en las redes sociales.

No podías tomar selfies increíbles

¿Cuántas selfies al día te tomas para elegir una sola y compartirla en Instagram? Eso era impensable. Tomarse una selfie con cámara análoga era todo un proceso y uno muy complicado. Si decidías tomar esta aventura, te hacías a la idea de fracasar en el intento y seguramente muchos se encontraron con rostros partidos a la mitad.

Si perdías tus negativos, ya no había ningún respaldo

Olvídate de una Nube que pudiera respaldar todo. ¿Perdiste tu celular? Es horrible, pero no lo perderás todo. En cambio, si tus negativos desaparecían por equis razón, ya no había forma de recuperar esos increíbles momentos registrados con tu cámara y sólo quedaba rogar que alguien más hubiera llevado la suya y quisiera compartir algunas fotos.

Aparecían fantasmas en las imágenes

Si había algún problema con el celuloide, el movimiento de la cámara o el proceso de revelado, era común que aparecieran ciertas manchas o personajes sospechosos en la imagen, por lo que muchos llegaron a pensar que se trataba de una presencia maligna o algo paranormal. Las historias alrededor de estos efectos eran maravillosos y quedaban plasmados en el álbum familiar.

Era un lujo que pocos se podían dar

La verdad es que comprar rollos no era tan económico y tampoco lo era estar llevando a revelar todo el tiempo. No todos tenían el dinero o tiempo suficiente para tomar fotografías con una cámara análoga. Ahora, hasta los celulares más económicos ya pueden capturar momentos a través de un lente.

¿Tuviste una cámara análoga? Comenta si tienes algún otro recuerdo.

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