La clonación de la oveja Dolly: el escándalo entre la ética y la ciencia

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¿Te imaginas que existan otra persona como tú? No tu gemelo sino otro tú, con tus mismos gustos, tu misma forma de pensar y que se vea igual que tú, con ese mismo gesto y tu mirada que roba corazones. Pues ese ha sido el sueño de muchas personas y en 1996 la humanidad dio un paso enorme cuando se clonó a la famosa oveja Dolly.

El 5 de julio de 1996 un grupo de científicos desafió todas las leyes de la naturaleza y creó el primer clon de un ser vivo, hasta ese día nuca se había logrado algo similar, ya que la combinación celular no permite que heredemos exactamente los mismos genes.

Aunque genéticamente somos más parecidos entre nosotros y con otras especies de lo que hemos querido aceptar, no existen dos personas iguales en el mundo; aunque no puedas reconocer a tus amigos gemelos y te hagan bromas intercambiándose uno con el otro, genéticamente no son idénticos, cada uno desarrolla y cambia su ADN a lo largo del tiempo.

En 1993 se estrenó Jurassick Park, una película que aborda directamente el tema de la clonación, Steven Spielberg recreó la novela del mismo nombre y nos hizo soñar que un día podríamos visitar un parque lleno de dinosaurios, tres años más tarde investigadores escoceses del Instituto Roslin de Edimburgo clonaron el primer ser vivo a partir de una célula adulta.

Explicado de forma sencilla, lo que hizo este grupo de científicos fue tomar información genética de una célula de la ubre de una oveja y unirla con un óvulo con el que después fue inseminada a otra oveja, de este proceso de manipulación celular e inseminación nació Dolly.

Lamentablemente Dolly no gozó de la mejor salud y a temprana edad se evidenció qué tan saludable era la oveja clonada. Meses antes de celebrar su cumpleaños número siete, Dolly tuvo que ser sacrificada el 14 de febrero de 2003, su mala situación de salud no le permitió seguir con vida.

Aunque se especuló que el deterioro en la salud de la oveja se debía a su origen clónico, el Instituto Roslin de Edimburgo descartó a través de una autopsia que la enfermedad que llevó al sacrificio de Dolly tuviera que ver con dicho proceso. La conclusión a la que llegaron fue que Dolly desarrolló un cáncer de pulmón producto de un virus que es común entre las ovejas.

Sumado al cáncer Dolly padecía artritis, otra enfermedad que es común entre las ovejas de su edad y más en las condiciones en las que ella vivía: un establo con humedad y temperatura fuera de los niveles a los que una oveja está adaptada. Con todo y eso Dolly nos acercó más a la posibilidad de clonar a un ser humano.

Aunque murió a los 6 años, Dolly representó un gran éxito, pues fue la única oveja de 277 óvulos que fueron sometidos al mismo proceso que logró sobrevivir. Durante sus seis años de vida Dolly fue cruzada con un macho y tuvo seis crías. Luego de la oveja clónica vinieron muchos más animales creados con técnicas similares.

La oveja Dolly fue precursora en el campo de la clonación, pocos años más tarde se lograron clonar monos, gatos y cerdos, y quién sabe, quizá un día lleguen los dinosaurios o tu otro yo. Y aunque el tema puede causar mucha polémica, sobretodo por sus posibles usos mal intencionados, el desarrollo esta técnica debe servir para beneficio de la humanidad.

Dolly

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