La construcción de la Línea 1 del Metrobús: un proyecto que costó cientos de árboles muertos

árboles talados

En la Ciudad de México parece haber un dilema muy difícil de resolver: Lograr movilizar diariamente a millones de capitalinos y al mismo tiempo cuidar el ambiente.

El proyecto del Metrobús se echó a andar en 2005 como una alternativa de movilidad y precisamente contaminar menos, pero a su pasó, la Línea 1 del Metrobús dejó cientos de árboles talados.

Metrobús y cuidado ambiental

El problema es bastante grande porque no podemos sacrificar ninguna de las dos partes. No podemos hacer la vista gorda con la mala calidad del aire y tampoco podemos pasar la vida metidos en el trafico o amontonados en un transporte público ineficiente.

Por eso el entonces Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, presentó el proyecto del Metrobús. La línea 1 de este transporte reticulado abarcaría el largo de la avenida de los Insurgentes, que parte la Ciudad de México en dos, de sur a norte.

La construcción de la monumental obra contemplaba dos etapas: la primera de ellas correría en el tramo que va de Indios Verdes a San Ángel. Se contemplaba la construcción de 38 estaciones de las cuales 8 se conectaban con estaciones del Metro. La segunda etapa iría de el Dr. Gálvez hacia El Caminero.

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El Metrobús y los árboles talados,¿solución ambiental?

Para poder desarrollar este proyecto fue necesario deforestar el camellón que divide Insurgentes, sobre todo en aquellos sitios donde las estaciones iban a ser creadas.

Y aquí vino una de las principales preocupaciones de vecinos y ciudadanos en general, pues resulta paradójico, y hasta un poco absurdo, que para construir un medio de transporte del que se esperaba tener beneficios ambientales, fuera necesario talar cientos de árboles.

Según el Proyecto del Corredor Estratégico de Transporte Insurgentes-Metrobús, como en su momento fue llamado, iba a permitir liberar a la ciudad de la contaminación producida por 400 microbuses y autobuses que circulaban por la avenida.

En aquel entonces la titular de la Secretaria de Medio Ambiente del Gobierno del Distrito Federal, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmaba que un recorrido que tomaba hasta una hora con 45 minutos se reduciría alrededor de 50 minutos, o sea, a menos de una hora.

Caían como “pinos”

Sheinbaum explicaba que la obra implicaría un total de 499 árboles talados y que sólo 75 iban a ser trasplantados. A cambio de esta tala se tenían que trasplantar y plantarse un total de 3 500 árboles. Según dijo, iban a beneficiar principalmente a la zona de Iztapalapa. ¿Alguien los vio?

Sin embargo no hubo mucha confianza con que esas cifras fueran de lo más precisas. Según la asambleísta Sara Figueroa, la Secretaría de Medio Ambiente había aprobado la eliminación de 14 mil metros cuadrados de zonas verdes, así como algunas inconsistencias entre el numero real de árboles talados.

El recuento de los caídos

Finalmente, las obras fueron inauguradas el 19 de junio de 2005, por el hoy presidente Andrés Manuel y la hoy jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum. El segundo tramó inició su construcción hasta 2007 y su inauguración fue el 13 de marzo de 2008.

Según con datos de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial del D.F. para el segundo tramo se autorizó que 443 árboles fueran derribados, de los cuales sólo se ejecutaron 373, fueron podados 857 y trasplantados 76 de los 37 que se planteaban en un comienzo.

Si echamos cifras de estas dos fuentes, tenemos que la construcción de la Línea 1 del Metrobús costó en su totalidad más de 870 árboles talados.

Que cada uno saque sus propias conclusiones del impacto ambiental que provocó esta obra… Por cierto, en términos de costo para el usuario, pasó de 3.50 a 6 pesos en menos de 15 años.

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