Nos dijeron que era temporal y ya lleva 30 años: así surgió el Hoy no circula

hoy no circula

Desde mediados de los años ochenta una serie de factores fueron agravando la condición ambiental en el Valle de México. La situación llegó a tal grado que se volvió necesario aplicar nuevos programas para tratar de combatir los malos índices en la calidad del aire. Fue en ese momento cuando nació el Hoy no circula.

Razones que motivaron el Hoy no circula

Desde la década de los 50 y hasta finales de los 70, la Ciudad de México creció de manera acelerada. En 1985 el terremoto derrumbó las esperanzas de muchas personas y obligó a otras tantas a trasladarse a la periferia de la ciudad.

Con el aumento de la población vino también el aumento de los autos que circulaban por el entonces Distrito Federal. A esto se sumó el crecimiento en las industrias contaminantes.

Hoy no circula

Para la doctora Lilia Macedo, jefa de la Oficina de Programación y Difusión de la Facultad de Medicina de la UNAM, en 1984, la contaminación alcanzaba cifras hasta seis veces más de lo que se consideraba seguro para las personas.

A finales de 1986  comenzaron a aparecer aves muertas en las calles de la Ciudad de México. La situación alarmó a todo el mundo y comenzaron a ser evidentes los riesgos a los cuales se sometía a la población que respiraba ese aire contaminado.

Se volvió necesario tomar acciones que dieran resultados para disminuir la contaminación en el aire.

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Manos a la obra: nació el Hoy no circula

Para 1989 la situación se volvió insostenible. Los niveles de contaminación no daban tregua. La inversión térmica que sufre la ciudad no posibilitaba la dispersión de los contaminantes y en invierno el problema se agravaba.

Por esta razón el jede del Departamento del Distrito Federal, Manuel Camacho Solís, anunció que en el invierno de aquel año daría inicio el Hoy no circula. La molestia entre la población no se hizo esperar, por eso Camacho Solís declararía que:

“La Constitución garantiza la libertad de transito de las personas, no de los coches”

El programa sólo se estipulaba aplicarse hasta el 28 de febrero de 1990. Ya que se creía que adoptarlo por más tiempo sólo provocaría que la gente comprara más autos. También se explicaba que el programa iba a regir únicamente cuando los niveles de contaminación así lo demandaran. ¡Ajá!

El gobierno del Distrito Federal estimaba que la capacidad del Metro podía con la demanda que se presentara derivada de la aplicación del Hoy no circula. Por aquel entonces las líneas más saturadas eran la 7 y la 9, así que se confiaba en que la cobertura fuera suficiente.

Las estimaciones de las autoridades capitalinas indicaban que con el Hoy no circula la contaminación se reduciría un10% durante la temporada invernal. Estos resultados se esperaban luego de que arrancara el programa el 20 de noviembre de 1989, pues se aplicaría en las 16 delegaciones y en 17 municipios del Estado de México.

Los primeros multados

Llegó el día y el 20 de noviembre de 1989 se aplicó por primera vez en la historia de la Ciudad de México el Hoy no circula. La ciudadanía no hizo mucho caso que digamos, se detuvieron a ocho mil vehículos con el engomado amarillo, los primeros que tuvieron que descansar un día.

Las multas dieron una suma total que rondó más 2 mil millones de pesos de los autos cuya placa terminaba en 5 y 6. Según con cifras oficiales los vehículos detenidos rondaron el 2 %, por ese motivo se considero que la medida había sido todo un éxito.

El programa fue acompañado con 40 puntos para detener infractores y más de 5 mil personas entre voluntarios, autoridades y ecologistas. Desde ese entonces se nos decía que el espíritu del programa no es sancionar a los automovilistas, sino crear conciencia del daño ambiental.

Aunque se dijo que era una medida temporal, el programa llegó para quedarse. Originalmente sólo tuvo que ser aplicado hasta el 28 de febrero de 1990, pero se decidió que se tenía que mantener hasta septiembre del mismo año, cuando se iba a volver a evaluar.

Sin embargo, las condiciones ambientales no han permitido que el programa deje de aplicarse, todo lo contrario, se ha tenido que reforzar.

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