Más grande que el Canelo: él fue el boxeador estrella que hoy está en la quiebra

Si te has vuelto fan del negocio de los guantes desde que Saúl el “Canelo” le ganó a Julio César Chávez Jr. o a Gennady Golovkin, es porque nunca escuchaste hablar de Rubén “El Púas” Olivares.

No es por hacer menos el trabajo y esfuerzo de Saúl, y mucho menos a los rivales que ha derrotado, pero “El Púas” Olivares es una leyenda del boxeo mundial que sí o sí debes conocer.

El cuatro veces campeón mundial Rubén Olivares, conocido desde pequeño como “El Púas”, por la singular forma en que su cabello se erizaba, celebra su cumpleaños número 71 este 14 de enero. Su vida está llena de logros y anécdotas que comienzan en uno de los barrios más bravos de la Ciudad de México, la colonia Bondojito, y que lo llevan a tocar el cielo en Nueva York.

Sus inicios en el mundo de las trompadas tienen lugar desde muy pequeño, apenas con 12 años ya se estaba entrenando y 5 años más tarde debuta como profesional ante Freddy García, en Gómez Palacio, Durango. Fue el debut soñado, noqueó a su rival.

“El Púas” es de esos boxeadores que nacen con los guantes puestos. Su primera victoria fue el inicio de 22 peleas sin conocer la derrota. En aquellos días pocos fueron los boxeadores que le aguantaron el ritmo, Felipe González fue el primero en terminar un combate de pie frente a Olivares, la decisión fue para el de “la Bondojo”. El mérito de ser el primer boxeador en conseguir un empate frente a “El Púas” es de Germán Bastidas.

Olivares dejó en claro la casta de campeón que traía en la sangre cuando, en sólo tres rounds, derrotó al excampeón mundial Salvatore Burrini. La misma dosis la probó Bernabé Fernández en un encuentro suscitado en la ciudad de Los Ángeles, California.

De los cuatro títulos mundiales que hay en su haber, el primero llegó como retador en la división de los pesos gallo ante Lionel Rose, un boxeador de origen australiano, en el Fórum de Inglewood el 22 de agosto de 1969. Olivares alzaría la mano por la vía del nocaut en el quinto asalto.

La primera ciada del pugilista se la propinó Chucho Castillo en octubre de 1970, Olivares, cortado desde el primer round, no logró retener el título, en el decimocuarto asalto la pelea fue detenida y el nuevo de campeón peso gallo era Castillo, 62 peleas tuvieron que darse para ver caer al ídolo.

Pero la revancha vendría pronto, Chucho Castillo caería ante “El Púas” Olivares el 2 de abril de 1971, la victoria se daría por decisión tras un parejo encuentro pactado a 15 rounds. La gloria le duraría a Rubén hasta 1972, cuando fue noqueado en el octavo asalto por el mexicano Rafael Herrera.

Tras el traspié sufrido vino el cambio de división, Olivares se pasó al peso pluma y en 1973 se enfrento a Bobby Chacón por el título de la Federación Norteamericana de Boxeo, saliendo airoso del combate.

En 1974 Olivares se coronó en el peso pluma ante Zenzuke Utagawa, a quien derrotó por la vía del cloroformo en el séptimo asalto. El segundo título en peso gallo y cuarto en su lista, vendría con la derrota que le propinó en el segundo asalto a Bobby Chacón.

El éxito sobre el encordado, la dulce gloria del boxeo que sólo deleita a los campeones, también le trajo a Rubén los excesos de la fiesta y la parranda, el alcohol y las drogas se hicieron presentes en la vida del púgil. Sería un error afirmar que la carrera de Olivares se vio afectada por su estilo de vida, pero no podemos dejar de lado que le ha pasado una factura de la que el propio boxeador es consciente.

“Me quedan más aplausos que dinero”

En una entrevista para el diario La Jornada, “El Púas” Olivares declararía: “Me quedan más aplausos que dinero”. Rubén dejó en claro que quizá el dinero no lo acompaña hoy, pero el reconocimiento y cariño de la gente siempre lo acompañan, sin embargo, ha señalado en distintas ocasiones que es más querido y valorado en el extranjero que en la tierra que lo vio nacer.

Sin importar los problemas, el boxeador se mantiene fuerte y goza de una salud estable, sus actuales ganancias vienen de su trabajo en la Academia de Boxeo “El Púas”, ubicada en la Bondojito, y de la venta de algunos de sus artículos personales en el mercado de La Lagunilla.

Si te interesa puedes comprar un cinturón de campeonato del mundo por un millón de dólares, o su anillo de ingreso al salón de la Fama de Canastota, Nueva York, de 2010 por sólo dos millones de dólares, o alguno de los tallados en madera que él mismo produce y que vende como obras de arte.

Si quieres conocer a detalle la historia de “El Púas” Olivares te invitamos a que le eches un ojo al libro de Ricardo Garibay Las Glorias del Gran Púas. Si lo tuyo es más el cine mexicano, la opción perfecta es Las glorias del Púas, una película que el mismo Rubén protagoniza junto a Isela Vega, Sasha Montenegro, Carmen Salinas y Roberto “El Flaco” Guzmán.

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