Dolores Olmedo y Diego Rivera: una casualidad que la llevó al mundo del arte

Su nombre es reconocido internacionalmente debido a la pasión con la que se dedicó a promover la cultura y el arte mexicano, por eso te contamos de dónde provino ese entusiasmo y el amor por el arte de Dolores Olmedo.

Dolores Olmedo
Fuente Doña Lola, Museo Dolores Olmedo

Nació el 14 de diciembre de 1908, en Tacubaya, Ciudad de México, fue la mayor de todos sus hermanos y a pesar de que perdió a su padre siendo niña, su madre pudo darle educación gracias a su trabajo como profesora de primaria.

Siendo aún una niña, Dolores acompañaba a su mamá en sus tareas como docente y allí comenzó a dar clases de dibujo a niños más pequeños que ella, quizá desde entonces surgió su interés por el arte, como lo relata El País.

Dolores Olmedo
Fuente: Retrato de Dolores Olmedo, Museo Dolores Olmedo, 1955

Tal vez te interese: Ofelia Medina: la actriz revolucionaria que le dio vida a Frida Kahlo antes que Salma Hayek

El encuentro con Diego

Pero si ya tenía algún interés en el arte, éste se potencial izó a los 16 años cuando conoció a Diego Rivera, el muralista mexicano de quien fue musa, colega y amiga. El momento en que se conocieron puede parecer una escena cliché de película y tal vez eso lo hace más especial.

Dolores acompañaba a su madre al edificio de la SEP, ubicado en la calle República de Argentina, en el Centro Histórico de la Ciudad de México durante la misma época en la que Diego Rivera era el encargado de pintar sus muros.

Los tres se encontraron en un elevador del edificio y Diego quedó sorprendido con la belleza de Dolores, de quien hizo más de 25 dibujos de desnudo, según lo cuenta la página oficial del museo Dolores Olmedo.

Dolores Olmedo
Fuente: Dolores Olmedo, INAH

Después de ser una de las primeras mujeres en terminar la preparatoria, Dolores Olmedo tenía pensado estudiar leyes, pero cambió sus planes para estudiar en la Academia de San Carlos.

Durante su crecimiento como estudiosa del arte contó con la amistad de Diego Rivera y de Frida Kahlo, a quienes fue siempre leal. Dolores cultivó tanto su amor por el arte que incluso pudo ayudar a Diego a aprender a valorar mejor sus propias obras y las de su esposa, según la revista Gatopardo.

Su relación con Diego y Frida, le permitió codearse con otros intelectuales como Salvador Novo, Xavier Villaurrutia y Jaime Torres Bodet, con quienes compartió una cercana amistad basada en el interés mutuo por la cultura.

La amistad de Dolores y Diego fue tan estrecha que incluso el pintor le sugirió que comprara piezas de arte prehispánico, le recomendó obras suyas y de otros artistas para enriquecer y asegurar su legado y le cedió los derechos de toda su obra antes de morir.

La pasión que Dolores tuvo por el arte y que compartió con su amigo Diego Rivera la llevó a tener uno de los acervos más completos del arte mexicano y a ser considerada como la primera promotora de la cultura mexicana en el extranjero.

Tal vez quieras leer: Amparo Garrido: la voz dulce y femenina detrás de Blanca Nieves y Frida Kahlo

Los murales de Diego Rivera que fueron dañados por la remodelación de la SEP

También puedes seguir nuestras redes sociales: FacebookInstagram y Twitter