Recordar es volver a vivir: el Vive Latino a través de los años

Este 2019 el Vive Latino celebra su cumpleaños número 20 y lo hace tirando el Foro Sol por la ventana, como lo ha hecho desde 1998.

Del primer festival a este, mucho ha cambiado, sin embargo, el Vive se esfuerza por mantener la misma esencia con la que nació: ser un escenario para la proyección de los más grandes talentos de la música alternativa de Iberoamérica.

Los orígenes del Vive Latino

En 1998 y ante el auge de conciertos que se venían realizando de manera masiva en instituciones educativas como la UNAM, la UAM, la Prepa Fresno y algunos otros deportivos que se habilitaban improvisadamente, surgió la idea de crear un festival musical de rock como dios manda.

vive latino
Fuente: Archivo personal José Manuel Vega Flores

Quizá México quedó marcado con el Festival de Rock y Ruedas de Avándaro en 1971, lo cierto es que no volvimos a ver un festival de música que reuniera a los jóvenes hasta que llegó el Festival Iberoamericano de cultura Musical Vive Latino.

Antes del Vive Latino

En aquellos años, entrar a una tocada en CU te costaba un kilo de arroz y 10 pesos. No, no es exageración, literal ese era su precio. Esto se debía a que los conciertos no tenían una gran producción detrás y lo que se recaudaba apenas cubría los gastos de las bandas y el resto se destinaba para alguna causa social.

Fuente: Archivo personal José Manuel Vega Flores

Ese era el formato común que se empleaba en los conciertos hasta que el Vive Latino lo revolucionó. Por eso es normal ver que los boletos de las tres primeras entregas no te costaban más de 200 pesos. Hoy en día ni soñar que vuelvan esos precios.

El anecdotario

El festival con el que comenzó la historia se llevó a cabo en dos días, el 28 y 29 de noviembre de 1998. El cartel estaba engalanado con las presencias de Café Tacvba, Miguel Ríos, Molotov, Maldita Vecindad, Control Machete, Tijuana no, El gran Silencio, El Tri, Julieta Venegas, Los Tres, Santa Sabina , entre otros.

En ese Vive, a Juan Perro, ex integrante de Radio Futura, el honorable le pidió canciones de su antigua banda, sin que para él eso representara mayor problema. Caso contrario al de Bunbury en el 2000, a quien el público no se cansó de pedirle canciones de los Héroes del Silencio. No interpretó ninguno de sus temas, lo que lo hizo bajar del escenario entre abucheos. No regresaría al Vive sino hasta 12 años después.

En 1999 y 2002 no se realizó el festival por causas desconocidas. Algunos lo atribuyen a temas de organización y otros a que los organizadores no creían en el festival como un proyecto rentable, y eso que en 2000 el festival vivió un sobrecupo con la presentación de Los Fabulosos Cadillacs.

En 2001 uno se repetiría un cierre muy al estilo argentino, el escenario sería dominado por Los Pericos.

Fuente: Archivo personal José Manuel Vega Flores

En 2003 el festival es apodado como el “Muere Latino”, esto debido a un mal calculo que realizaron los organizadores entre la cantidad de comida y bebida disponible y el número de asistentes al evento. Hasta cola tenías que hacer para toma agua de la llave.

Fuente: Archivo personal José Manuel Vega Flores

En ese mismo Vive Latino de 2003, Natalia Lafourcade bajó del escenario entre abucheos y una lluvia de botellas, sin embargo, en 2011 tendría el valor de volver para dejar en claro su calidad.

En 2004 el festival comienza a celebrarse en primavera. El 16 y 17 de abril de 2005, el festival quedó marcado por dos eventos particulares, la presentación sorpresa de Café Tacvba y un incidente con Ely Guerra y el tirante de su blusa que resbalo y dejó al descubierto el seno de la cantante.

Fuente: Archivo personal José Manuel Vega Flores

El Vive del 2007 quedará en la memoria de los asistentes como la ultima vez que se presentó Gustavo Cerati en el festival.

Fuente: Archivo personal José Manuel Vega Flores

Los siguientes festivales fueron buenos, pero los comentarios del público en general decían que “había perdido su esencia”.

Fuente: Archivo personal José Manuel Vega Flores
Fuente: Archivo personal José Manuel Vega Flores

El evento del 2011 se lo llevó Caifanes. Tras su separación y la posterior formación de Jaguares, la mítica banda que conoció sus mejores días en los 90, no se había presentado en un escenario hasta el Vive de ese año. El punto extra fue para los Chemical Brothers.

El 2013 el festival cerró con un combo demoledor, Panteón Rococo, Ska-P y los Fabulosos Cadillacs, el ska aquella noche sonó con todo.

Fuente: Archivo personal José Manuel Vega Flores

Fue la culminación de un Vive que le abrió las puertas nuevos ritmos, incluso iba a tocar Morrisey, pero canceló por motivos de salud, aunque volvería para la edición de 2018. Otras bandas fueron  Blur, Underworld, Tame Impala, los Silversun Pickups y desde Iztapalapa para el mundo, Los Ángeles Azules.

Fuente: Archivo personal José Manuel Vega Flores

En 2014 el Vive Latino cumplió 15 años. Si pensamos que el rock es una actitud más que un género musical, Los Tigres del Norte dieron cátedra de rock, abarrotaron el escenario y el público no dejó de corear sus temas. Se robaron la fiesta de quinceaños del Vive.

Fueron cuatro días de fiesta, se presentaron más de 150 bandas y como dato curioso, el inclasificable Silverio, ataviado con sus característicos calzones rojos subió al escenario a Laura León, ‘La Tesorito’.

¿Y después del Vive Latino, qué?

El Vive Latino creció con el slogan “Celebra tu identidad”, una alusión clara a lo que el festival representó para los jóvenes de aquellos años, era casi un grito de guerra que unía a los asistentes en un lazo de hermandad entre acordes de guitarra y baile.

Hoy en día el festival vive una de sus más profundas actualizaciones. Hay un cambio generacional que también toca al festival musical más importante de México. Su nuevo sello es la variedad y la inclusión, algo que ha quedado de manifiesto cuando vemos los últimos carteles y encontramos bandas que van de lo pop hasta lo electrónico, pasando por el regional mexicano, el sonidero y las cumbias.

El principal logro que ha tenido el festival a lo largo de 20 años de Vive Latino, no fue convertirse en el evento referente del rock y la cultura alternativa en México, sino el haber sido el pionero en cuanto a la organización de grandes festivales.

Festivales como Pal Norte, Coordenada, Machaca, Corona Capital y otros tantos que van surgiendo y van ampliando la variedad de escenarios, géneros y artistas, no se pueden explicar sin el Vive Latino.

También te recomendamos: No fue Yoko Ono: esta fue la declaración que casi le cuesta la carrera a The Beatles

Visita nuestro perfil en Instagram.