Cuerpos torturados: el horror que el terremoto de 1985 desenterró de la Procuraduría de Justicia

PJGDF en 1985

Hablar del terremoto del 19 de septiembre de 1985 es pensar en edificios cayendo y sepultando vidas, pero también en personas solidarias sacando lo mejor de sí para ayudar a quien lo necesitara. Es justo esta asociación en nuestras mentes lo que hace aún más terrible la otra cara del 19 de septiembre: los horrores que desenterró con la caída del edificio de la PGJDF en 1985 en la colonia doctores, bajo el cual fueron encontrados cadáveres con evidentes signos de tortura.

PJGDF en 1985

¿Qué es la PGJDF?

Era la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal y se encontraba en la colonia Doctores. Al momento del sismo, la procuradora de justicia era Victoria Adato Green.

¿Por qué me suena ese nombre?

Aunque no es de los más famosos en la política mexicana, quizá la reconoces porque en marzo de 2016 fue premiada con la Medalla al Mérito Judicial Femenino en medio de la polémica, la razón, haber minimizado en 1994 la violación dentro del matrimonio: 

“Cuando subsiste la obligación de cohabitar, no es suficiente para que se configure el delito de la violación”.

¿Qué tiene que ver exactamente con el terremoto?

Como mencionamos, era la procuradora de justicia, y bajo el edificio del que era responsable fueron encontrados cadáveres con claras señales de tortura, tal y como explicaron en su momento el periódico Uno Más Uno y Proceso.

PJGDF en 1985
Fuente: Excelsior

¿Cómo saben que fueron torturados y no lesiones del terremoto?

Bueno, uno de los cuerpos fue encontrado en la cajuela de un coche estacionado en el estacionamiento del lugar. Era el del penalista Saúl Ocampo Abarca, quien había sido reportado por su familia como desaparecido días antes del terremoto. Tenía cadenas en pies y manos, los ojos vendados y estaba amordazado. Su cuerpo fue identificado gracias a su credencial del Colegio de Abogados, y su familia acudió por él al Servicio Médico Forense. Según menciona El Universal, la Procuraduría pidió que fuera traslado a dicho lugar inmediatamente. El reporte de la SEMEFO no coincide con lo observado por la familia y lo analizado por otro médico (la versión oficial indicaba un disparo, pero el médico concluyó asfixia además de encontrar signos de tortura). 

Te vez quieras leer: El terremoto de 1957: el día que el Ángel de la Independencia se cayó

 

¿Sólo lo encontraron a él?

No. Tal y como explica una nota de Proceso publicada poco más de 15 días después del terremoto, bajo la PGJDF en 1985 se encontraron los cuerpos de dos mexicanos y cuatro colombianos en “separos especiales”, que eran una mezcla de gimnasio para los empleados y zona de tortura:

“Entre aparatos deportivos, un ring, colchonetas, pesas y lockers, en una superficie total de más de 40 metros que comprendía el gimnasio, los detenidos eran recluidos en una especie de cárcel sin rejas, pero atados de pies y manos o esposados; una práctica prohibida por las leyes mexicanas.

Todos los cuerpos de ahí rescatados presentaban huellas de torturas y heridas en las muñecas provocadas por las esposas. Oficialmente, se estableció que los detenidos en el gimnasio estaban a disposición del titular de la séptima comandancia, Leonel Islas Rueda, exmiembro de la desaparecida División de Investigación para la Prevención de la Delincuencia (DIPD).

Islas Rueda despacha ahora en una oficina improvisada en doctor Liceaga 103. Nada se ha promovido en su contra.”

¡Qué terror!

En caso de que no estés lo suficientemente asqueado por la situación, los cuerpos del estudiante de 17 años, Jhonny Hernández Valencia y el de su madre, Miriam Valencia Mirones, también fueron encontrados. Ambos fueron asesinados antes del terremoto, aunque hay versiones que aseguran que el joven aún estaba con vida al ser rescatado de los escombros, pero fue asesinado por judiciales de una profunda herida en el tórax.
Días antes su madre había acudido al lugar a preguntar por su hijo y fue detenida en el acto.

¿Qué se hizo al respecto?

Absolutamente nada. Todo fue negado y si lo piensas, no es una historia muy contada aunque tampoco es un secreto lo que se encontró bajo la PGJDF en 1985.

Fuente: Aletho News
PGJDF en 1985

El terremoto enterró las vidas de miles de mexicanos, pero también desenterró la tortura y las violaciones contra los derechos humanos que tan normalizado estaba por la PGJDF en 1985 y tan común sigue siendo hoy.

Te vez quieras leer: El altruismo ante la tragedia: la ayuda que llegó tras el sismo de 1985

 

Síguenos en nuestras redes sociales: FacebookInstagram y Twitter.