La Pata de Cabra y otros nombres rarísimos de los periódicos de antes

Si hay algo que tenían de sobra los dueños de periódicos de antaño era ingenio. ¿Por qué lo decimos? Por los nombres tan extravagantes que les daban a sus publicaciones. Si no lo crees, checa las portadas de algunas que circulaban cuando los presidentes de México se llamaban Benito Juárez, Porfirio Díaz y Francisco I. Madero:

La Pata de Cabra

Nacido en 1855, este periódico satírico estaba redactado casi todo en verso. Tenía sólo cuatro páginas, costaba un octavo de real y era de tendencia liberal.

 

La Orquesta

Este periódico de buen humor y con caricaturas tomó dicho nombre para ver si el gobierno sería capaz de ablandarse “ante los acordes de una orquesta”. En otras palabras, buscaba influir en las decisiones de los gobernantes. Circuló entre 1861 y 1877 y su precio era de medio real.

 

El Ahuizote

Su nombre proviene de “ahuízotl”, palabra náhuatl con la que se designaba a un animal fantástico parecido a la nutria. Según antiguos relatos indígenas, dicho animal tenía una mano en la cola con la que jalaba a sus víctimas al agua.

Con el tiempo, “ahuizote” llegó a ser sinónimo de persona molesta. Por eso al periódico fundado por el escritor Vicente Riva Palacio le quedaba el nombre como anillo al dedo: porque era un dolor de muelas para el gobierno del presidente Sebastián Lerdo de Tejada (1872-1876).

 

La Carabina de Ambrosio

Tal era el nombre de un programa de televisión de los años ochenta entre cuyo elenco estaban ‘Chabelo’, César Costa y la bailarina Gina Montes. También es una expresión aplicable a personas u objetos inútiles que no sirven para lo que fueron ideados.

En el caso del periódico, en su primer número dijo apoyar la candidatura presidencial del ya mencionado Vicente Riva Palacio, pero después fue dejando claro que se trataba de una burla y que en realidad impulsaba las intenciones reeleccionistas de Sebastián Lerdo de Tejada.

 

El Coyote

Este periódico salía todos los domingos y contenía caricaturas firmadas por un tal ‘Noé’. La ilustración del título era un coyote antropomorfo, vestido y con lentes, afilando algo así como un dardo. Salió en 1880 para influir en las elecciones presidenciales de ese año.

 

El Chisme

Esta publicación de la época del Porfiriato valía un centavo y estaba ilustrada con caricaturas y curiosos anuncios. Como su nombre lo indica, no tenía ningún empacho en reconocer que lo suyo lo suyo era el chisme.

 

El Diablito Rojo

Nació a finales del Porfiriato y era un periódico de oposición. Su caricaturista fue nada más y nada menos que José Guadalupe Posada, célebre por sus grabados e ilustraciones de calaveras (entre ellas ‘La Catrina’).

 

La Guacamaya

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo una vez que el término “fifí” se utilizaba para etiquetar a los opositores de Francisco I. Madero. Si esto es cierto, entonces La Guacamaya podría ser catalogada como “prensa fifí”, pues tenía como característica un marcado antimaderismo.

 

El Mero Petatero

Según la Real Academia Española, “el mero petatero” es una expresión mexicana para referirse al jefe, al que manda. Al igual que La Guacamaya, este periódico formó parte de la prensa satírica que tuvo un efecto desastroso para el gobierno maderista.

 

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