Súperpoderes que tuviste y dejaste ir con la edad (te decimos cómo recuperarlos)

¿Recuerdas cuando eras niño? Jurabas que al convertirte en adulto harías todo lo que quisieras, comenzando por quedarte despierto hasta tarde. Ahora que has crecido, levantarte del sofá un viernes por la noche para salir es una misión complicada, y ni hablar de quedarte despierto toda la noche como si nada. ¿A dónde se fueron esos superpoderes que tuviste y dejaste ir con la edad? Te los recordamos y mejor aún, te decimos cómo recuperarlos.

Salías a conciertos a mitad de semana

No importa si acababas de salir de la escuela o el trabajo, mucho menos si apenas era miércoles o jueves. Si había un concierto a mitad de semana, te lanzabas con tu mejor actitud a cantar las canciones de tu banda favorita.
Al día siguiente, ni una garganta irritada por tanto gritar, ni el desvelo de haber llegado a casa a las dos de la mañana, te impedían continuar con tu rutina. Ahora hasta salir los fines de semana es un dilema para ti.

Nada te impedía estar fit

Combinar los estudios y el trabajo no impedían que te lanzaras al gym por la noche o las mañanas. No había nada que te impidiera mantenerte fit, y el cansancio que la jornada te generaba se veía contrarrestada con la energía que te daba el ejercicio. El tiempo, la lluvia y “la rodilla” no eran pretexto a la hora de hacer ejercicio.

Te levantabas temprano, así que podías maquillarte en casa 

No tenías problemas para levantarte después de una noche de desvelo, así que sin problemas te maquillabas en tu casa con toda la tranquilidad del mundo. Si de plano te quedabas dormida, salías corriendo y usabas tu asombroso pulso para maquillarte en el metro o el camión sin que una sola línea quedara chueca. Ahora levantarte después de desvelarte es imposible y no sólo se te hace tarde y no puedes ponerte bella en casa, te vas con tanto sueño al trabajo que prefieres dormirte en el metro en lugar de enchinarte las pestañas, total, ya llegarás a la oficina y te arreglarás en el baño.

Tal vez quieras leer: Anuncios de los años 50 que te harán querer vivir en el pasado

Llegar fresco como lechuga a clases tras una noche pesada

No importa qué tan extenso fuera el trabajo que debiste iniciar hace dos meses, pero comenzaste 12 horas antes de la entrega: lo terminabas y eras capaz de llegar a clase a exponerlo tan fresco como una lechuga. Ojalá ahora pudieras terminar los balances de la oficina una noche antes sin quedarte dormido o llegar de mal humor al día siguiente.

Ir a todos los estrenos en la función de medianoche

Cada vez que se acercaba el estreno de una película que querías ver, te lanzabas a comprar boletos para ir antes que nadie. Las funciones de medianoche eran lo tuyo, y a veces hasta te lanzabas por unos taquitos al terminar. Ya no lo haces desde que en la última película que viste en cine a la medianoche, el cine te abucheó por tus fuertes ronquidos en el momento de mayor tensión.

¿Quién lo hubiera dicho? Tenías súperpoderes y no lo sabías. Como sabemos que los extrañas muchísimo, y que perderte las funciones de medianoche o desquitarte con otros Godinez en la oficina porque no dormiste bien, no está padre, te diremos cómo recuperarlos: sólo necesitas una Coca-Cola Energy, que te da ese extra que necesitas para lanzarte al gym después de una junta muy pesada, o mantenerte despierto trabajando en tu reporte. Su extra cafeína no dejará que vuelvas a perderte una reunión con tus amigos por culpa del sueño.

Tal vez quieras leer:
Anécdotas de un chavorruco: la odisea de ir al cine en el pasado

Síguenos en nuestras redes sociales: FacebookInstagram y Twitter.