Los 5 ganadores ridículos o indignantes que avergonzarían a Alfred Nobel

Hace más de 100 años, Alfred Nobel decidió que su fortuna se repartiera en cinco premios millonarios que hoy son considerados como el más alto galardón. Cada premio corresponde a un área del conocimiento diferente, según la voluntad del reconocido inventor, armamentista y creador de la dinamita.

Alfred Nobel
Fuente: Alfred Nobel, Wikimeadia Commons

Independientemente de los deportes que involucran el uso de armas, sabemos que fueron inventadas con un solo fin, el que inspiró el obituario errado que Alfred Nobel leyó en 1988 (en realidad había muerto su hermano Ludwig) en el que se referían al inventor de la balística como “El Mercader de la Muerte”.

Su temor por ser recordado con ésta pésima imagen lo llevó a cambiar su testamento y decidió que su enorme fortuna se repartiría en cinco premios que reconocerían a quiénes hicieran “el mayor beneficio a la humanidad” en los campos de la física, química, medicina o fisiología, literatura y finalmente la paz (el de economía entró a la lista de premios hasta 1969).

Los 5 premios que avergonzarían a Alfred Nobel

A 124 años de que Alfred Nobel tomara esta decisión su premio se ha visto manchado en más de una ocasión. No sólo hablamos de que Hitler, Mussolini y Stalin estuvieron nominados al premio nobel de la paz (que ya resulta bastante ridículo) ya que también entre la lista de ganadores hay historias que harían que Alfred Nobel “se revolcara en su tumba”.

Cordell Hull

Ganó el Nobel de la paz en 1945 por sus esfuerzos en favor de “la pasificación de occidente” durante la segunda Guerra Mundial.

La polémica surgió cuando las personas se enteraron de que fue él quien rechazó el arribo en tierras norteamericanas del S.S St Louis, un transatlántico en el que viajaban miles de refugiados judíos.

Alfred Nobel
Fuente: Cordell Hull, Wikimedia Commons

Su influencia en el presidente Roosevelt se tradujo en el reenvío de los migrantes a la Alemania Nazi. Según los registros de la época, más de un cuarto de los 936 pasajeros murieron dentro de alguno de los campo de concentración.

Henrry Kissinger

Recibió el premio nobel de la paz en 1973 por su participación en los acuerdos que lograron la paz tras la guerra de Vietnam (aquella en la que el David vietnamita expulsó de su tierra al Goliat Yankee).

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Fuente: Kissinger, Wikimedia Commons

El problema con este premio es que los jueces ignoraban u olvidaron la participación de Kissinger como coordinador de los servicios secretos de las dictaduras militares latinoamericanas, específicamente como dirigente de la Operación Cóndor, una estrategia con miles de víctimas mortales.

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James Watson

Recibió el premio nobel de medicina en 1962 por ser uno de los descubridores de la cadena de ADN. Su aportación fue un gran logro en muchas áreas de conocimiento, desde la biología, genética hasta la medicina.

Lamentablemente éste científico está convencido de que existe una diferencia entre negros y blancos y ha hecho múltiples declaraciones racistas en favor de la “supremacía blanca”.

Alfred Nobel
Fuente: James Watson, Nobelprize

Sus argumentos han sido rechazados por varias instituciones debido a la carencia de sustento científico, entre ellos la Sociedad de Genética Humana de E.U.A, y él mismo decidió subastar su medalla del premio nobel después de haber sido repudiado por sus posturas racistas.

Luc Montagnier

Ganó el premio Nobel de Medicina o Fisiología en 2008 por ser el descubridor del VIH, pero hoy es conocido como un defensor de diferentes vertientes de la pseudociencia.

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Fuente: Luc Montagnier, Nobelprize

No sólo es defensor de la homeopatía y de teorías extravagantes como la teletransportación del ADN, también se ha declarado antivacunas y, sorprendentemente, difunde que el mejor tratamiento contra el SIDA es la alimentación.

Yasser Arafat

Su participación en los acuerdos de Oslo le ganaron el Oscar de la Paz en 1994. El problema es que el hombre que, según la académica sueca, “sustituyó la guerra y el odio por la cooperación” es considerado por sus detractores palestinos como “un terrorista con un largo historial de promover la violencia”.

Fuente: Yasser Arafat, Nobelprize

Estos son sólo cinco ejemplos de que ni los ganadores de los premios nobel pueden considerarse como una autoridad definitiva en un campo, algunos de estos reconocimientos fueron criticados y hubo rumores de corrupción entre el jurado. No podemos saber cuáles fueron los motivos que motivaron estas decisiones, pero sí sabemos que Alfred Nobel no estaría muy feliz con ellas.

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