Bibliotecas que perdimos por culpa de la religión, guerras y negligencias

El incendio del museo de Brasil en 2018 significó una gran pérdida de conocimiento para Latinoamérica y todo el mundo, pero no es el único golpe lamentable al conocimiento de la humanidad. A lo largo de la historia han habido muchos repositorios de conocimiento y bibliotecas destruidas, cuyas pérdidas son invaluables e irreparables.

El registro de bibliotecas destruidas no contiene sólo accidentes, en ocasiones fueron daños colaterales durante las guerras y muchas veces fueron ataques directos en contra del conocimiento que consideraron peligrosos, por motivos religiosos o políticos.

Biblioteca Real de Asurbanipal

Asurbanipal fue el último rey de Asiria, una civilización que estaba asentada en lo que hoy conocemos como Irak y Mosul. En el 612 a.C, los babilonios destruyeron la ciudad y no se detuvieron con la biblioteca que se creía que albergaba toda la literatura de la época disponible en su idioma.

Un ejemplo de las tablillas que se destruyeron es este fragmento que te puede causar tripofobia.

bibliotecas destruidas
Fuente: Library of Ashurbanipal, The Flood Tablet, Wikimedia Commons

La Fortaleza de los Espíritus

En la antigua Persépolis, hoy Irán, el rey persa Darío I coleccionó grabados en plomo y estaño que fueron destruidos por sus enemigos en un ataque a la fortaleza del cual sólo quedaron dos manuscritos de Zoroastro, según Muy Historia.

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Fuente: Free Photos, Greek, Pixabay

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Gran biblioteca de Alejandría

Esta biblioteca concentró conocimiento desde el auge egipcio y se mantuvo durante su conquista por parte d ellos romanos, compilaba todo el conocimiento de la época y sobrevivió al ataque de Julio Cesar en el 48 a.C.

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Fuente: Ancientlibrary, Wikimedia Commons

El material que pudieron rescatar tras el ataque de Julio César fue transportado al Sarapeum, un templo que sirvió de resguardo hasta el año 391 d. C. Cuando se registró el primer ataque directo a una biblioteca y su contenido, fue encabezado por el patriarca cristiano Teófilo, quien convenció a una turba enfurecida de destruir el templo y la biblioteca, pues los consideraban partes de un culto pagano.

Biblioteca de los papas en Letrán

Fue el segundo ataque que tuvo como objetivo la destrucción del conocimiento o la cultura, después del encabezado por Teófilo. Esta vez el papa Gregorio I ordenó la quema de libros de literatura griega clásica bajo el argumento de que los jóvenes preferían leerlos a ellos que al antiguo testamento.

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Tesoros reales de El Cairo

No sólo el cristianismo es causante de enormes pérdidas, tras la islamización de El Cairo los Libros de la Sabiduría fueron cuestionados por los califas que determinaron que esta literatura era opuesta al Corán y decidieron prenderles fuego en una gran pira.

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Fuente: Egypt, Souza D.F, Pixabay

Biblioteca de Trípoli

En 1109, los caballeros cristianos pertenecientes a los ejércitos de las cruzadas decidieron atacar Tripoli, lo que en la actualidad es Libia. Entre otros daños decidieron prender fuego a la biblioteca que contenía 100 mil “perversos volúmenes”.

Biblioteca de Constantinopla

El emperador Constantino hizo una colección de miles de rollos de papiro que sufrieron una pérdida en el siglo VIII tras un ataque de León III, pero sobrevivió hasta 1453 cuando el imperio Bizantino conquistó la ciudad y los destruyó.

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Fuente: Siege constantinople, Wikimedia Commons

El incendio del Museo de Brasil incluyó perdidas tan grandes como, restos óseos de dinosaurios, el esqueleto de una mujer de 12 mil años de antigüedad, piezas arqueológicas con siglos de antigüedad y se sumó a la lista de bibliotecas destruidas al perder la biblioteca científica de Río de Janeiro, según la BBC.

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