¿Justicia? Así acabaron los dictadores detrás la Segunda Guerra Mundial

el suicidio de Hitler

En pocas ocasiones la humanidad ha conocido hechos tan atroces como el que significó la Segunda Guerra Mundial. Este acontecimiento cambió al mundo para siempre, dejando millones de muertos y perdidas incalculables. El suicidio de Hitler y el fusilamiento de Mussolini fue el trágico fin de estos dictadores durante la guerra.

El comienzo de la barbarie

Hitler dio forma a un nuevo gobierno en Alemania conocido como Tercer Reich. En 1938 el Führer emprendió una campaña expansionista que comenzó por hacerse con los territorios de Austria.

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Bundesarchiv, Bild 183-R69173 / CC-BY-SA 3.0 vía Creative Commons

En 1939 alemanes y soviéticos firmaron un tratado de no agresión, pocos días después Hitler decidió invadir Polonia. Más tarde los soviéticos avanzaron sobre las tierras polacas. Este hecho orilló a franceses y británicos a declarar la guerra a los alemanes, aunque los enfrentamientos bélicos no se dieron sino hasta mayo de 1940.

Fuente: None given, German armed forces (DieWehrmacht) vía Creative Commons

Hitler ocupó Francia y asedió la isla británica. Cuando Francia estaba prácticamente derrotada la Italia de Mussolini decidió entrar a la guerra. Benito siempre se vio a la sombra de Hitler. Incluso se llega a pensar que más que un aliado de los alemanes, la Italia fascista se convirtió en un lastre durante la guerra.

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Bundesarchiv, Bild 102-09844 / CC-BY-SA 3.0 vía Creative Commons

En 1939 al eje Roma-Berlín se sumó Japón, el país que más desarrollo había logrado en el oriente: Japón, teniendo al frente al emperador Hirohito.

La estrepitosa caída de los dictadores

En 1941 Hitler decidió emprender la famosa Operación Barbarroja, el nombre clave a través del cual comenzaba el intento alemán por hacerse con los territorios de la URSS. Sin embargo, Hitler fracasó y nunca pudo tomar Moscú. Ese mismo año, producto de un ataque japones en Pearl Harbor, Estados Unidos entra en la guerra.

Fuente: Johannes Hähle – Waralbum.ru vía Creative Commons

En 1943 los alemanes fracasaron en la Batalla de Stalingrado y el Ejército Rojo comenzó a avanzar hacia Berlín. En 1944 los Aliados liberan Roma y logran desembarcar en Normandía. Los alemanes retrocedieron por todos los flancos. Por su parte los japoneses apenas pueden contener a los estadounidenses.

Fuente: PerSona77 vía Creative Commons

En 1945 los soviéticos liberan a los prisioneros de Auschwitz y comienza a conocerse el alcance real del holocausto judío. En abril el Ejército Rojo toma Berlín, en ese mismo mes es fusilado Mussolini y Hitler decide suicidarse. Japón logra resistir hasta agosto de 1945.

El fusilamiento y la Humillación de Mussolini

En 1945 el eje Roma-Berlín-Tokio cayó en picada. Fue entonces cuando el jefe del Partido Fascista de Italia y presidente italiano intentó huir de la nación, sin embargo, fue capturado por la resistencia italiana mientras intentaba huir con rumbo al norte.

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El 27 de abril de 1945 un grupo de partisanos comunistas capturó a Benito Mussolini. La noticia de la captura llegó hasta Milán, desde donde se envió a un grupo con la orden directa de dar muerte al exmandatario fascista.

Finalmente, la mañana del 28 de abril Mussolini fue capturado junto a su amante Clara Petacci, quien intentó hasta el ultimo momento evitar la muerte de su amado interponiéndose entre este y las balas. Cuando Petacci cayó muerta siguió el turno de Benito.

Fuente: Vincenzo Carrese vía Creative Commons

Los cuerpos fueron trasladados hasta Plaza Loreto, en Milán, donde fueron colgados de cabeza y exhibidos públicamente. En ese lugar los cuerpos fueron golpeados y sometidos a todo tipo de humillaciones. Mussolini fue desfigurado a golpes.

El suicidio de Hitler

Se sabe que Hitler se enteró de la muerte de su aliado Mussolini a manos de los comunistas, pero no se sabe si recibió detalles del trágico final que tuvo. De cualquier manera, el Führer llevaba ya varios meses acorralado en su búnker sitiado por los soviéticos y en un estado emocional bastante deteriorado.

Fuente: Bundesarchiv, Bild 183-V04744 / CC-BY-SA 3.0 vía Creative Commons

El 22 de abril tuvo lugar la escena que ha sido parodiada en infinitas ocasiones en redes sociales cuando Hitler atravesó por una crisis nerviosa tras darse cuenta de su eminente derrota. Desde ese momento se hace expresa su intención de quitarse la vida antes de que las fuerzas de lo Aliados tomen su cuerpo.

Hitler no deseaba compartir la misma suerte que Mussolini, por eso se cree que tomó su decisión final. El 29 de abril de 1945 celebró su boda con Eva Braun, siendo testigo Joseph Goebbels, quien más tarde decidiría terminar con su vida y la de su familia, incluidos sus hijos.

Hitler se despidió de algunos de colaboradores, dio instrucciones precisas de lo que se tenía que hacer con su cadáver. Después de almorzar con sus secretarias, se despidió la familia Goebbels, alrededor de las 15:30 horas se encerró en su oficina y se quitó la vida.

Fuente: US Army – Stars and Stripes, the official US Army magazine vía Creative Commons

Se supone que se pretendió incinerar los cadáveres de Hitler y Eva, pero esto no pudo llevarse acabó por lo cual fueron enterrados de forma superficial. Cuando los soviéticos llegaron a la cancillería desenterraron los cuerpos, pero no divulgaron mayor información de lo que había pasado, por lo cual los rumores y mitos comenzaron a expandirse.

Se decía que Hitler logró huir hacia España o Sudamérica. Ni soviéticos ni norteamericanos afirmaron tener certeza sobre el cadáver del exdictador alemán. Tras la caída de la URSS se supo que en 1970 los agentes soviéticos desenterraron los restos de Hitler en Magdeburgo y los destruyeron, arrojando las cenizas al río Biederitz, confirmando la versión que sostiene el suicidio de Hitler.

Rendición de Japón

El caso del emperador Hirohito fue el menos trágico, pero su pueblo pagó la necedad de mantenerse en la guerra. Japón no se rendió son hasta después de que Estados Unidos hiciera detonar dos bombas atómicas en tierras niponas.

Fuente: Imperial Household Agency vía Creative Commons

El 15 de agosto de 1945 Japón anunció la rendición a través de la radio. Fue la primera vez que el pueblo japones escuchó la voz de su emperador. No les quedó otra salida que aceptar los términos de la Declaración de Postdam.

El gobierno que encabezó Hirohito cayó y se eligió un comandante supremo de las fuerzas aliadas, hasta que el pueblo japones en libertad eligiera un gobernante que garantizara paz.

Fuente: Army Signal Corps photographer LT. Stephen E. Korpanty vía Creative Commons

La rendición fue firmada el 2 de septiembre de 1945, terminó así el capitulo más oscuro en la historia de la humanidad.

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