Mexicanos al grito de guerra: el día que México se le puso al tú por tú a los nazis

A lo largo de su historia México tuvo que enfrentar distintos conflictos armados contra naciones extranjeras. Nos enfrentamos a ingleses, franceses y, por supuesto, los vecinos del norte, Estados Unidos. Pero de todos esos conflictos armados destaca la declaración de guerra a Alemania y sus aliados en 1942.

Foto: Archivo General de la Nación.

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¿Qué puso a los “Mexicanos al grito de guerra”?

Una vez que dio inicio la Segunda Guerra Mundial, México trató de mantener una postura de neutralidad ante el conflicto que un comienzo sólo involucró naciones europeas. Pero conforme el tiempo pasó y la guerra llegó al continente americano, la nación se vio obligada a abandonar su neutralidad.

En 1938 México expropió el petróleo, algo que no fue del agrado de Estados Unidos e Inglaterra. La relación con los aliados no era del todo buena, pero México era simpatizante de su política. La manera de demostrar el apoyo hacia los aliados fue a través del comercio con ellos, principalmente de petróleo con el vecino del norte.

La gota que derramó el vaso… de petróleo

El 13 de mayo de 1942 un submarino nazi atacó y hundió el buque petrolero Potrero del Llano. El gobierno mexicano protestó de inmediato por la agresión. Se exigió que a más tardar el 21 de mayo se tuviera una satisfacción completa por el daño recibido, de lo contrario se tomarían las medidas que el honor de la nación necesitara.

DEclaración de guerra a alemania
Foto: Archivo General de la Nación

En otras palabras, se iba a declarar la guerra contra los responsables del ataque.

Sin embargo, México no tuvo una respuesta satisfactoria, sino todo lo contrario. Los alemanes volvieron a atacar otro buque petrolero el 20 de mayo. En esta ocasión la embarcación hundida fue el Faja de Oro.

Fue en ese momento cuando la cosa se puso sería y tomó un camino irremediable, México se encaminó hacia la declaración de guerra a Alemania y sus aliados.

Días después del segundo ataque el Congreso de la Unión se reunió para otorgar al ejecutivo la facultad de declarar un estado de guerra contra Alemania, Italia y Japón.

La opinión de la gente ante la declaración de guerra contra Alemania

Desde que el conflicto mundial comenzó, la sociedad mexicana observaba que no era necesaria la participación directa de la nación en la guerra. La sociedad mexicana tenía un ánimo antibelicista.

Foto: Archivo General de la Nación

Los motivos del rechazo

Los motivos principales eran que no se confiaba en que Estados Unidos tuviera buenas intenciones con que México se involucrara en la guerra. Se pensaba que esta acción podía ser aprovechada por los norteamericanos en daño de nuestra nación.

Foto: Archivo General de la Nación

Las relaciones con el vecino país del norte no habían sido del todo buenas y la sociedad no confiaba en ellos desde el conflicto armado de 1848, cuando en el imaginario popular quedó la idea de que nos habían despojado injustamente de nuestro territorio.

También se señalaba que México no era una importante potencia militar y que la guerra no podía ser nuestra prioridad. Tampoco se estaba muy de acuerdo con que la sangre mexicana fuera derramada en un conflicto que no era el nuestro.

Aunque no todos pensaban igual, algunos mexicanos sí querían ir a la guerra.

Foto: Archivo General de la Nación

De igual forma se mostraba una actitud de rechazo y temor a que viejas prácticas, como la “leva” y nuevas como el servicio militar obligatorio, instaurado apenas en 1940, se tradujeran en daños para la población civil.

El rechazo popular se hacia sentir, por lo que el gobierno mexicano tuvo que emprender una campaña para generar confianza y cambiar el ánimo de la población.

Foto: Archivo General de la Nación

México no entraría de forma directa en el conflicto, sólo se dedicaría a proteger el territorio, incluso de la posibilidad de una invasión de los estadounidenses. México se limitaba a proveer materias primas estratégicas (petróleo) y fuerza laboral.

Las acciones bélicas eran meramente simbólicas, aunque no por eso menos reales.

Los “beneficios” de la declaración de guerra a Alemania

Cuando el conflicto armado terminó, México estuvo del lado de los ganadores. Los “resultados” de aquella declaración de guerra a Alemania y a sus aliados ayudaron a afianzar la relación con Estados Unidos. El tema de la nacionalización de la industria petrolera quedó saldado y nos convertimos en un aliado estratégico.

Estuvimos presente en la fundación de las Naciones Unidas, lo que fortaleció y amplió nuestras relaciones internacionales. La industria nacional creció. Los siguientes años México creció con un paso estable como no lo había logrado antes.

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