El rector de la UNAM que marchó codo a codo con el Movimiento Estudiantil del 68

El Movimiento Estudiantil de 1968 tiene fechas y nombres memorables que van más allá del 2 de octubre. Entre ellos está el nombre de Javier Barros Sierra, el hombre que encabezó la lucha y tomó las calles caminando codo a codo con los estudiantes que se manifestaron contra la irrupción de la Autonomía de la UNAM.

Javier Barros Sierra

Los estudiantes ya habían sufrido la represión oficial del gobierno del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, fue desde el ataque del 30 de julio en el que el ejército derribó de un bazucazo el portón colonial de la preparatoria 1 que el Rector Barros Sierra se pronunció en defensa de la libertad de pensamiento, de reunión, de expresión y principalmente de la autonomía, como explica la Gaceta UNAM.

Por medio de sus discursos, el Rector de la Universidad dio legitimidad al Movimiento Estudiantil, especialmente cuando encabezó una marcha de Insurgentes a Félix Cuevas y de regreso a la Universidad que los medios calificarían de “ordenada”, como lo hizo el diario Novedades.

La imagen de Javier Barros Sierra en los diarios mexicanos

Lamentablemente la prensa de la época estaba ceñida al discurso oficial y poco a poco la imagen del Rector se fue demeritando mediante un discurso en el que comenzaron cuestionando la administración de los recursos públicos que recibía la Universidad.

Javier Barros Sierra

Para el 21 de septiembre, Javier Barros Sierra ya era acusado de adoptar “una conducta criminal y delictuosa”.

Javier Barros Sierra

Entre otros acusadores destacó el licenciado Humberto Lugo Gil, jefe de prensa del PRI, que habló en nombre de los diputados Luis Farías y Octavio Hernández. La acusación era directa, según ellos el Rector era un delincuente .

Javier Barros Sierra

Los estudiantes (armados con piedras, palos, agua caliente y bombas molotov) eran delincuentes que actuaban en contra del ejército (armado incluso con armas de alto calibre) y la hegemonía. Las exigencias eran claras, el Rector y cada punto escondía una acusación en su contra.

Javier Barros Sierra

Después de la campaña en su contra el Rector Javier Barros Sierra decidió renunciar a su cargo el 23 de septiembre, pero la Junta de Gobierno, y los universitarios, no lo permitieron.

Aún en su discurso de renuncia mantuvo su apoyo hacia los estudiantes y aseguró que “los problemas de los jóvenes sólo pueden resolverse por vía de la educación, jamás por la fuerza, la violencia o la corrupción”, como lo rescató la Gaceta UNAM.

Javier Barros Sierra

Una muestra del valor de Javier Barros Sierra como Rector de la UNAM es la congruencia que mostró durante el doloroso proceso del Movimiento Estudiantil respecto al discurso sobre la autonomía tras su toma de protesta en 1966, en el que dijo:

“Hay violación de la autonomía cuando el Estado, por cualquier medio, coarta la independencia académica de la Universidad o impide que ella se rija internamente”.

Desde el inicio creyó que México necesitaba “profesionales, investigadores y técnicos educados en la libertad” y jamás dejó que el poder político lo apartara de sus convicciones.

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