Los casos de tortura pendientes de justicia: una realidad apabullante en México

La tortura es una realidad

La tortura es una realidad, podría ser la frase que pinta un escenario que se sigue viviendo en México y otras naciones. Bajo la bandera del combate a la inseguridad, los casos de tortura siguen impunes.

La tortura es una realidad

Bajo el auspicio de la Organización de las Naciones Unidas, este 26 de junio se celebra el Día Internacional de Apoyo a las Víctimas de Tortura. 

La tortura se considera, afirma la ONU, un crimen en el derecho internacional, está absolutamente prohibida en todo los instrumentos internacionales y no puede justificarse en ninguna circunstancia, pero la tortura es una realidad

El panorama en México, según la ONU

Para Naciones Unidas la situación en México por la tortura es preocupante y todo ello derivado por la forma en que han venido actuando los cuerpos de seguridad ante la embestida del crimen organizado.

Los datos son contundentes para dejar en claro que la tortura es una realidad. En 2013, la CNDH documentó 330 casos de tortura y en el 2018, 416. Además, se tienen confirmadas 220 muertes de personas privadas de su libertad en centros penitenciarios, entre 2013 y 2018.

Y la realidad tuvo en los días recientes un nuevo resquicio. En medios electrónicos se difundió un video donde se puede observar como uno de los procesados por el caso de los estudiantes de Ayotzinapa es torturado. 

Además, Amnistía Internacional y otras organizaciones han documentado el caso de Miriam Isaura López Vargas que fue detenida en Baja California en febrero de 2011, bajo un cargo de narcotráfico, y sometida a tortura y abuso sexual. Miriam fue liberada siete meses después y sus agresores no han sido procesados.

Los años de la Guerra Sucia

La tortura es una realidad

Luego de la cruel represión del movimiento estudiantil de 1968, en México se desató la radicalización de la protesta social y la lucha antiguerrilla del gobierno en lo que se llamó la “Guerra Sucia”.

La tortura es una realidad

Los testimonios de los dirigentes del movimiento que fueron recluidos en Lecumberri hablan de tortura y de un  clima de hostigamiento diario, en el cual participaban los reos comunes obligados por los celadores.

La tortura es una realidad

El empeño del gobierno de Luis Echeverría fue descabezar a los grupos radicales y uno de sus objetivos fue Lucio Cabañas en Guerrero. En diciembre de 1974, el guerrillero es abatido y varios de sus seguidores fueron sometidos a tortura.

La tortura es una realidad

Aquellos casos quedaron en el olvido, pero también tienen que ser recordados ante la evidencia de que la tortura es una realidad.

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