Las marchas de Ayotzinapa: cuando las calles clamaron justicia

Marchas de Ayotzinapa

Tras varios años de guerra contra el narco, los mexicanos comenzamos a acostumbrarnos a la violencia. Las narcomantas poco a poco perdieron su impacto, las desapariciones se convirtieron en algo frecuente. Escuchar en las noticias que nuevas fosas clandestinas llenas de cuerpos habían sido encontradas o que un comando armado había acabado con vidas se volvió algo de cada semana, y la frase “seguro también eran narcos” se convirtió en una especie de mantra para calmarnos y hacernos sentir seguros en un país que no garantiza nuestro bienestar. Esta oración que pronunciabamos ante cada nueva muerte, perdió su poder de placebo y nos sacudió del letargo al desaparecer 43 estudiantes, prueba de que nadie está a salvo, y no todos los desaparecidos “andaban en malos pasos”.

marchas ayotzinapa

Como pudiste leer en nuestro artículo en Chilango, múltiples protestas, nutridas por las voces de miles de ciudadanos clamando justicia, se originaron a partir de lo acontecido, .
Aunque pacíficas en esencia, las manifestaciones cambiaron a raíz de las verdad oficial comunicada por Jesús Murillo Karam, quien entonces era procurador de justicia de la ciudad y pronunció la insensible e imperdonable frase “ya me cansé” al ser cuestionado sobre las irregularidades de la investigación. Así fueron las manifestaciones tras la verdad oficial.

manifestaciones Ayotzinapa

8 de noviembre: los infiltrados y la puerta en llamas

La verdad oficial no sólo no logró convencer a nadie, provocó que la tensión aumentara y la indignación alcanzara su límite, por lo que nuevamente se convocó a una protesta para exigir la verdad auténtica, sin encubrimiento a autoridad alguna. La marcha con destino al Zócalo capitalino inició a las 20:00 horas a las puertas de la PGR, ubicadas en Paseo de la Reforma, y aunque en un inicio transcurrió con calma, al dar comienzo el mitin, un grupo de personas encapuchadas derrumbaron las filas de vallas que rodeaban Palacio Nacional y prendieron fuego a una de sus puertas. A pesar de los llamados a no caer en la violencia, el grupo de encapuchados continuó con los destrozos. En todo momento, los participantes que acudieron de forma pacífica al lugar, sostienen que los actos violentos fueron provocados por infiltrados del gobierno.

Manifestaciones ayotzinapa
Fuente: Miguel Tovar, LatinContent vía Getty Images

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20 de noviembre: ¡Fuera Peña!

Tres contingentes marcharon al Zócalo la noche del aniversario de la Revolución.De la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, del Monumento a la Revolución y del Ángel de la Independencia partieron para exigir (una vez más) una explicación lógica y satisfactoria de lo sucedido a los estudiantes. La incompetencia del gobierno quedaba una vez más en evidencia, y con más fuerza que nunca se escuchaban los gritos que pedían la renuncia de Enrique Peña Nieto. Los padres de los estudiantes suplicaron y exigieron el regreso de sus hijos, al para entonces usual grito de “¡vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, pero como en cada marcha desde el secuestro de los estudiante, las peticiones fueron en vano. Para evitar que el daño a Palacio Nacional se repitiera, alrededor de 80 granaderos custodiaban el inmueble, al que algunos manifestantes lanzaron petardos al término del mitin.

manifestaciones ayotzinapa
Fuente: Miguel Tovar, LatinContent vía Getty Images

El 20 de noviembre no fue la última marcha de 2014 para protestar por la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa. Una decena más se llevó a cabo por el resto del año, y desde entonces los padres de los normalistas no han parado de hacerlas en el aniversario de la desaparición de sus hijos. Han sido en vano los ruegos, la indignación y las protestas, pues a cinco años no hay responsables ni explicaciones convincentes de lo sucedido. A cinco años de Ayotzinapa aún no estamos completos, nos siguen faltando 43…y los que día a día se suman.

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