Las historias detrás de Lecumberri: la prisión más temida de México

Lecumberri, también conocida como El Palacio Negro, nos dio una clara referencia del fallido sistema carcelario de nuestro país en la década de los años 70. El 26 de agosto de 1976, en los últimos días del sexenio de Luis Echeverría, fue cerrada para luego convertirse en la sede del Archivo General de la Nación, y en torno a esta prisión hay historias muy oscuras y tétricas.

Lecumberri, en los tiempos de Don Porfirio

El famoso penal fue inaugurado en septiembre de 1900 por Porfirio Díaz, como un emblema de lo que pretendía ser un sistema carcelario moderno para el nuevo siglo. Y fue construido en un predio que perteneció a un español de apellido Lecumberri.

En un principio fue pensado para 800 reclusos, con servicio médico, alimentos y zonas reservadas para castigar a los presos más problemáticos.

Fuente: Gobierno de la República

La arquitectura se basó en el diseño panóptico propuesto por el filósofo Jeremy Bentham. Permitía a los vigilantes observar a los reos desde el centro. Esto se hizo con el propósito de que sintieran un miedo constante y cuidaran su comportamiento, porque sabían que estaban siendo observados todo el tiempo. Aunque el hacinamiento fue convirtiendo a Lecumberri en un reino gobernado por el dinero de los presos con mayor poder.

Fuente: Gobierno de la República

El mote del Palacio Negro

Sobre el mote del Palacio Negro, la historia más creíble, es que tras una inundaciones, las paredes del penal simplemente se ennegrecieron por el nivel del agua, aunque otros lo atribuyeron a la serie de cruenta historias ocurridas en su interior.

Fuente: Gobierno de la República

Hasta 1954, en el penal convivieron hombres y mujeres, hasta que se construyó un reclusorio para las mujeres sentenciadas.

Además, los homosexuales que fueron recluidos en Lecumberri, eran llevados a la crujía “J”, de ahí el mote despectivo de “jotos”.

El Apando

Dentro de esta prisión había una celda de castigo en la que no entraba luz, ni aire. Además los presos que terminaban en ella recibían poca comida, no tenían servicios y los dejaban a su suerte días enteros.

A esta celda se le conocía como Apando e inspiró a José Revueltas para escribir un libro con el mismo nombre, el cual daría lugar a una película dirigida por Felipe Cazals en 1976, para contar la infernal experiencia. Puedes leer más sobre ella aquí.

Los habitantes más famoso y las fugas

Por las crujías de Lecumberri desfilaron personajes como el asesino serial Goyo Cárdenas, el muralista David Alfaro Siqueiros, los dirigentes sociales Valentín Campa y Demetrio Vallejo, la mayoría de los dirigentes del Movimiento Estudiantil de 1968, el escritor José Revueltas y hasta el cantautor Juan Gabriel, en 1969 por una acusación de robo interpuesta por la actriz Claudia Islas.

Fuente: Gobierno de la República

Sin duda, un momento clásico de la vida de Lecumberri fue el rodaje de la película “Nosotros los Pobres”, y el instante emblemático, cuando Pepe “El Toro”, le hace confesar a “El Tuerto” sus crímenes en una pelea épica al interior de una de las celdas.

A lo largo de su historia se dieron un par de fugas, las dos ocurridas en los años setenta. La primera, la de un delincuente de origen estadunidense y la otra, la del narcotraficante Alberto Sicilia.

Te gustaría leer: De piedra ha de ser la cama y de piedra la cabecera: los huéspedes más famosos de Alcatraz

El Apando: la historia que denunció la miseria de las cárceles mexicanas

Síguenos en nuestras redes sociales: FacebookInstagram y Twitter.