Las Vegas y otras maravillas que serían mexicanas sino hubiera sido por la intervención de EU

¿Te imaginas que un día se apoderara de ti el espíritu viajero y te vas un fin de semana de fiesta a Las Vegas? Pues eso hubiera sido posible, sin embargo, la triste historia de lo que pudo ser nuestro y no fue comenzó cuando Texas decidió que ya no quería ser mexicano.

Del Imperio Español a la Independencia de México

Con la llegada de los españoles a las tierras recién descubiertas en 1492, dio comienzo el proceso colonización. La Corona española empezó a fundar nuevas ciudades que se agruparon dentro de virreinatos y estos a su vez formaron parte de lo que se conoció como Imperio Español. En el territorio mexicano se fundó el Virreinato de la Nueva España.

Como virreinato, el territorio llegó a abarcar desde Panamá hasta California en Estados Unidos, incluyendo las islas de Cuba, Puerto Rico y las de Filipinas. Después de la Independencia las provincias de Centroamérica se fueron independizando. Al norte la historia fue muy distinta.

Tras la Independencia, México se vio involucrado en una serie de conflictos políticos que no le permitieron prosperar como nación independiente. Una seguidilla de disputas por el poder no permitió tener un gobierno estable que administrara el extenso territorio, sobre todo en los extremos.

José Clemente Orozco, ‘Hidalgo’

Los territorios del sur estaban mejor controlados que los del norte, las fronteras eran claras y la mayor parte de sus habitantes eran mexicanos. Al norte era todo lo contrario, había pocos habitantes, muchos de ellos eran colonos estadounidenses que buscaban hacerse de nuevas tierras, y los límites fronterizos no eran claros.

La Independencia de Texas

Inconformes con la administración de Santa Anna y su constitución centralista, los colonos estadounidenses en Texas buscaron hacerse de los territorios y administrarlos ellos mismos, aunque en el fondo el interés real era unirse a Estados Unidos. Así, tras una serie de batallas, Texas se declaró independiente de México.

Fuente: Falkenpost vía Pixabay

 

Después de declararse independientes, Texas se adhirió a Estados Unidos en 1845. no obstante, los conflictos no se solucionaron sino hasta el fin de la guerra entre Estados Unidos y México en 1848, cuando los mexicanos fuimos derrotados y obligados a firmar el Tratado Guadalupe Hidalgo. ¿López Obrador debería exigir disculpas por esta injusta guerra?

Fuente: Archivo General de la Nación

En dicho tratado quedaba establecido que México cedía un poco más de la mitad de su territorio y aceptaba una compensación por la guerra de 15 millones de pesos. Lo que hoy en día son los estados de California, Arizona, Utah, Nevada, Nuevo México y parte de Oklahoma, Colorado y Wyoming, pasaron a ser parte de Estados Unidos.

Fuente: Sodro Cedeño, Reynaldo; Sierra Moncayo, María Julia (2010) Atlas conmemorativo 1810, 1910, 2010; ed. Siglo XXI Editores, México

Algunos de las cosas que hoy podemos encontrar en estos territorios son:

La ciudad de San Francisco

El estado de California cuenta con varios de los sitios que han hecho famoso a Estados Unidos a nivel Mundial. Una ciudad icono es la de San Francisco, con sus calles en prolongadas pendientes, su tranvía que sube y baja a través de éstas, la Isla de Alcatraz o el famosísimo puente Golden Gate que en infinidad de películas hemos visto lucir.

Fuente: Pexels vía Pixabay

 

La ciudad de Los Ángeles

Un poco más al sur podemos ubicar Los Ángeles, una increíble ciudad que aloja nada más y nada menos que a Hollywood, el ombligo del mundo del cine. Su riqueza cultural, sus playas y su activa vida metropolitana son los principales atractivos de esta ciudad californiana. Sí, el lujo también vive aquí, se llama Beverly Hills y es un “modesto barrio”.

Fuente: Free-Photos vía Pixabay

 

Disneyland

Mención aparte merece el parque temático de Disneyland, la tierra del ratoncito Mickey Mouse se ubica en Anaheim, en el estado de California, fue el primer parque en su tipo en ser construido y el único en ser supervisado por el mismísimo Walt Disney. Un sitio lleno de magia que chicos y grandes mueren por conocer. Sí, pudo “ser nuestro”.

Fuente: HenningE vía Pixabay

 

Texas: Vaqueros de Dallas

La ciudad de Dallas en el estado de Texas es casa de uno de los equipos de futbol americano más populares de todo el mundo y uno de los que más aficionados tiene en México: los Dallas Cowboys.

En lugar de ver un partido de los Lobos BUAP contra el América, podrías ir a ver un partido de Playoffs… o al menos uno de temporada regular de los vaqueros.

Fuente: Skeeze vía Pixabay

Ya que si lo tuyo es llevar la contra, podrías ir a ver a los Houston Texans, en el mismo estado.

Houston, tenemos un problema… no es de nosotros

En la ciudad de Houston se encuentra el Centro Espacial Lyndon B. Johnson (JSC), la instalación de la NASA encargada de coordinar y supervisar todas las misiones espaciales de los Estados Unidos.

Fuente: Wikilmages vía Pixabay

También es el lugar donde los astronautas se preparan para sus misiones. Pudo quedar situado en México, pero no, el expansionismo estadounidense y la mala administración mexicana lo dejaron del otro lado del río Bravo.

El Gran Cañón

Un sitio impresionante que no formó parte de México gracias al Tratado Guadalupe Hidalgo es el Gran Cañón. La geología del lugar se formó por el paso del río Colorado, cuyo cause desgastó el terreno hasta crear sus enormes paredes a través de millones de años. Se encuentra en el estado de Arizona y es uno de sus mayores atractivos turísticos.

Fuente: Ke Yang vía Pixabay

Las Vegas

La ciudad que nunca duerme se encuentra en el estado de Nevada. Sí, todos queremos ir a una ciudad como Las Vegas, visitar sus casinos, sus espectáculos en centros nocturnos, conciertos, salir de fiesta y vivir una noche loca, al fin que lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas… y Las Vegas se quedaron en el vecino país del norte.

Fuente: Tookapic vía Pixabay

Nunca sabremos qué hubiera pasado en estos territorios que fueron entregados a Estados Unidos tras una guerra injustificada. Si hubieran pertenecido a México o no, lo que sí sabemos es que perdimos gran parte del territorio nacional por la desatención y el desinterés de nuestros gobernantes. La tarea hoy es no permitir que la historia se repita.

Al final, los mexicanos nunca nos hemos ido de ahí.

Te recomendamos:

¿Por qué se dice “tercer mundo” y no “segundo”?

Visita nuestro perfil en Instagram.