Misma historia, dos versiones: así se cuenta ‘La Conquista’ en escuelas de México y España

Es común decir que “todo depende del cristal con el que se mira”. Lo mismo podemos decir de la historia: todo depende quién nos la ha contado.

Un claro ejemplo es lo que en México y el resto de Latinoamérica se conoce como La Conquista de los pueblos originarios.

Leando Izaguirre, ‘El suplicio de Cuauhtémoc’

Cuando éramos niños nos dijeron que Cristóbal Colón descubrió América y con él también llegaron todas nuestras desgracias, ¿pero alguna vez te has preguntado si a los niños españoles les cuentan la misma versión de lo que sucedió cuando sus antepasados llegaron a América?

¿Cómo se enseña el 12 de octubre en la actual Latinoamérica?

El hecho es el mismo, pero nuestros sistemas de enseñanza se han encargado de contarnos dos historias distintas. Sí, en 1492 un Genovés, no un español, llegó hasta las tierras de San Salvador al amparo de la corona española, pero de ahí en adelante la interpretación y el sentido depende de dónde hayas nacido.

pueblos originarios

Mientras en España el 12 de octubre es una fiesta nacional que se celebra con un desfile militar, en América es un día que poco a poco se ha usado para resaltar el valor de las culturas y el pasado prehispánico.

Lo que los españoles celebran como el Día de la Hispanidad, en Venezuela se le conoce como el Día de la Resistencia Indígena, en Argentina es el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, en Uruguay es el Día de las Américas y en México es el olvidado Día de la Raza.

La entrada de Hernan Cortés en la ciudad de Tabasco vía Jay I. Kislak Foundation

Visión polarizada de la misma historia

Los españoles buscan celebrar la comunidad hispana, misma que no se puede reducir a un país ni a un pueblo, incluso no se puede reducir a un solo continente.

En cambio, los latinoamericanos no vemos una celebración, sino la conmemoración de un hecho trágico. Es una visión polarizada de la historia entre buenos y malos.

España: “historia de vencedores”

Como quedó evidenciado en un reportaje realizado por el diario español El País, a los españoles se les enseña una historia que tiene que ver con un sentido civilizatorio.

Para ellos, “los conquistadores” fueron aventureros y exploradores que se lanzaron hacia lo desconocido, sus viajes se asemejan a las grandes odiseas griegas. Llegaron al Nuevo Mundo y lo civilizaron. Al mismo tiempo construyeron un Imperio en el que “no se ponía el Sol”.

En España, como era de esperarse, se cuenta una “historia de vencedores”, de grandes gestas y héroes.

América: historia de abusos

De este lado del Atlántico se cuenta una historia de abusos, enfermedades, robo, saqueo y humillación, basta con leer los libros de texto gratuito de historia de la SEP.

Libro de texto, cuarto grado. SEP, 1993

En México y otros países de América se busca contar una historia que dé prioridad a los pueblos originarios, cambiando la idea de que América fue “descubierta” por la idea de que en realidad América ya existía y tenía grandes civilizaciones.

Libro de texto, cuarto grado. SEP, 1993

En México se comienza a contar la historia desde las culturas que existieron previo a la llegada de los españoles, poniendo especial énfasis en civilizaciones como los olmecas, teotihuacanos, mexicas o aztecas y mayas. Sin embargo, aún existe un profundo desconocimiento de todas estas civilizaciones.

Diego Rivera ‘El mercado de Tlatelolco’

Para los españoles, la historia comienza bajo la influencia de otras civilizaciones como los romanos y los árabes. Luego pasa a la unión de dos reinos, el de Castilla y Aragón que forman lo que hoy entendemos como España. Por eso se entiende que su historia ponga especial énfasis en el crecimiento de un Imperio y no en lo que existía antes de su expansión.

La realidad es que tanto España y Europa en sí, como México y el resto de América, no se pueden entender si el proceso de interacción entre ambos lados del mundo. No es que una visión sea más adecuada que otra, sino que son construidas desde contextos distintos con interpretaciones y sentidos que favorecen uno u otro interés.

Antes de acusar a españoles y victimizar a los pueblos originarios: reflexión

El error es tratar de juzgar hechos del pasado con los lentes de la modernidad puestos. Las “historias oficiales” suelen ser construidas a base de mentiras, o verdades a medias, casi siempre con interpretaciones sesgadas. No hay un “ellos” malos y un “nosotros” buenos.

Homero Magaña ‘La Batalla de Centla y la conquista de Tabasco’

La enseñanza de la historia exige un sentido crítico y no reduccionista y condescendiente con los pueblos originarios que se vieron y se siguen viendo afectados después de más de 500 años. No podemos permitirnos espacio a visiones maniqueas basadas en un sentido nacionalista, sin importar si eres español o mexicano.

Ni los españoles eran unos seres malignos ni los mexicas y otros pueblos originarios de América eran santos. Tenochtitlan era un Imperio que también conquistó a otros pueblos a base de violencia y sumisión, por eso Cortes encontró aliados a su paso.

David Alfaro Siqueiros, Tlatelolco

No podemos culpar a los españoles por lo que hoy siguen viviendo los pueblos originarios. Antes tenemos que mirarnos en ese mismo espejo y preguntarnos ¿Qué hemos hecho nosotros para cambiar la situación que han padecido por siglos?

Esperamos que los españoles cambien su visión de cómo han enseñado historia y cómo siguen celebrando, que sean conscientes de lo que hicieron, ¿pero qué tanto hemos cambiado nosotros?

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