Más allá de ‘La Conquista’: lo que México ha hecho mal con los pueblos originarios

Tras la filtración de un fragmento sobre la carta dirigida al rey Felipe VI por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador, en la que se solicita una disculpa de España por “los agravios a los a lo que ahora se conoce como derechos humanos” ocurridos durante la conquista, se desataron un sin número de opiniones que se dividen entre si se debe una disculpa por algo ocurrido hace 500 años, o no.

Pero fuera de este eje, se ha olvidado lo que ocurre en México con las comunidades indígenas, las cuales sufren atropellos a sus derechos humanos aún en estos días, aún después de 500 años de La Conquista.

“A los mexicanos se nos enseña desde pequeños que debemos sentirnos orgullosos de nuestro pasado indígena, así, ‘pasado’; de los pobladores prehispánicos (…)”, Federico Navarrete Linares, del Instituto de Investigaciones Históricas (IIH) de la UNAM.

Desplazamientos en Chiapas

Historias sobre el desplazamiento de los pueblos originarios debido a abuso de autoridades, empresarios y violencia hay cientos.

Por un lado, tenemos esta nota sobre cómo una comunidad Lacandona fue desplazada de su territorio, el cual fue vendido en 28 millones de pesos para la explotación de maderas preciosas.

Otro ejemplo más reciente tenemos que en noviembre de 2018, pobladores de Chiapas de los municipios de Chenalhó, Ocosingo, Zinancantán, entre otros, fueron desplazados de sus tierras por la violencia que se desató por parte de grupos armados, por lo que emprendieron una migración masiva a Tuxtla la capital del Estado en busca de apoyo.

En este mismo marco de violencia, alrededor de 400 personas dejaron la comunidad de Chavajeval, así lo declaró el padre Marcelo Pérez para la revista Proceso. Al entrar a la comunidad, dijo que había encontrado gente abandonada en las casas, en su mayoría ancianos.

Aunque se podría argumentar que la violencia está presente en todo el país, se debe tener en cuenta que quienes más la sufren son las comunidades pobres, y como se puede leer en ‘La pobreza de la población indígena de México’ del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, las comunidades indígenas están ligadas íntimamente a la pobreza.

Ley Indígena

Durante el 2001, en el sexenio del ex presidente Vicente Fox, se dio paso a la Ley indígena para “proteger a las culturas”, además de escuchar sus voces en la toma de decisiones por medio de un representante y el cual los representaría en dichos ayuntamientos.

Después de siete años de lucha armada por parte del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), se llegó a la creación de esta ley, la cual fue rechazada por Organizaciones integrantes del Congreso Nacional Indígena (CNI) por no ser una integración de los pueblos indígenas, así como impedir la cohesión social.

Discriminación

Ejemplos sobre burlas y discriminación a la comunidad indígena hay cientos de millones, pero habrá que recordar el caso de un funcionario público.

El entonces presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) Lorenzo Córdova Vianello, hizo burla de la forma de hablar de Hipólito Arriaga Pot, esto durante la reunión Elecciones sin Discriminación.

En esta conversación imitó al indígena, y dijo “yo jefe gran nación chichimeca, vengo Guanajuato, yo decir a ti o diputados para nosotros o yo no permitir tus elecciones”, a lo que añadió que sólo le había faltado decir “yo gran jefe Toro sentado”.

 

Para enmarcar este tipo de actos de discriminación, mencionemos algo más reciente. El actor Sergio Goyri, quien en una platica acerca de la nominación al Oscar a mejor actriz de Yalitza Aparicio comentó “que metan a nominada a una pinche india que dice si señora”.

La discusión podrá continuar sobre si la disculpa por parte de España y el Vaticano es viable o no, pero lo que no está a debate es que, más allá del hecho histórico, aún hay comunidades indígenas que son explotadas, marginadas, y discriminadas gracias a los mismos mexicanos.

Comunidades enteras que se entrelazan en el tejido social, deben ser tratadas con el mismo respeto que aquellas de la antigüedad de las que estamos tan orgullosos, y por las que somos tan sensibles por sus agravios.

También podría interesarte: Misma historia, dos versiones: así se cuenta ‘La Conquista’ en escuelas de México y España